Diagrama de flujo del plan de continuidad de negocio (PCN)

Diagrama de flujo del proceso de continuidad de negocio: umbrales de continuidad, decisión de activar el plan, priorización a partir del BIA, soluciones alternativas y desactivación.

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¿Qué es diagrama de flujo del plan de continuidad de negocio (pcn)?

El proceso de continuidad de negocio permite que una organización siga entregando sus funciones críticas mientras algo está roto. No es la recuperación ante desastres de TI. La recuperación ante desastres es el trabajo técnico de restablecer sistemas y datos (conmutación al sitio de respaldo, copias de seguridad, objetivos de punto de recuperación) y es una entrada más de la continuidad, no la continuidad entera. Muchas activaciones no tienen nada que ver con un fallo informático: un edificio inaccesible, un proveedor único que deja de servir, un temporal o una huelga que se lleva por delante a media plantilla. La pregunta que responde este proceso no es «¿cuándo volverá el sistema?», sino «¿cómo seguimos atendiendo a los clientes hasta que vuelva?».

Conviene decir con claridad dónde terminan los procesos vecinos, porque los diagramas que los mezclan se ignoran justo cuando llega la interrupción de verdad. Una caída puntual de un servicio dentro de las tolerancias habituales pertenece a la gestión de incidencias, que restablece el servicio contra un SLA. Un ciberataque confirmado pertenece a la respuesta a incidentes de seguridad, que se ocupa de la contención, las evidencias y la notificación de brechas. Reconstruir o conmutar la tecnología pertenece al procedimiento de recuperación ante desastres. La continuidad de negocio está por encima de los tres: decide que la interrupción ha cruzado un umbral, prioriza qué actividades se protegen primero y pone en marcha las soluciones manuales y alternativas que sostienen el negocio mientras los equipos técnicos trabajan.

Los procesos de continuidad suelen fallar en cuatro sitios previsibles, y el diagrama de abajo está dibujado para cerrarlos. La activación se retrasa porque nadie acordó de antemano quién puede activar ni con qué criterios. Las prioridades las marca quien escala más alto en lugar de los tiempos objetivo de recuperación ya recogidos en el análisis de impacto en el negocio. Las soluciones alternativas existen sobre el papel, pero los formularios impresos, las copias de datos sin conexión y los límites de aprobación manual que dan por supuestos no se prepararon nunca. Y la vuelta a la normalidad ocurre sin criterios acordados, así que el negocio regresa con un atraso acumulado que no tiene dueño. Cinco carriles (Equipo de gestión de incidentes, Responsables de área, Coordinador de continuidad, Comunicación y Dirección) recorren cinco fases, con dos decisiones: si se activa el plan y si se vuelve a la operativa normal.

Qué cubre este diagrama de flujo

En esta plantilla

  • Cinco carriles o swimlanes con un responsable para cada paso (Equipo de gestión de incidentes, Responsables de área, Coordinador de continuidad, Comunicación y Dirección) repartidos en cinco fases: Evaluación y activación, Movilización, Operación en continuidad, Seguimiento y revisión, y Recuperación y aprendizaje
  • Un arranque medido: «Interrupción comunicada al responsable de guardia» alimenta «Confirmar sedes y funciones afectadas» y después «Evaluar impacto frente a umbrales de continuidad», de modo que el disparador se contrasta con el análisis de impacto en el negocio en lugar de juzgarse a ojo
  • La decisión «¿Activar el plan de continuidad?», cuya rama Bajo umbral ejecuta «Gestionar con la operativa habitual» y vuelve a la evaluación si la situación escala, para que un caso límite quede vigilado en vez de olvidado
  • La movilización una vez activado el plan: «Convocar al equipo de gestión de incidentes», «Priorizar funciones críticas según el BIA», «Avisar a la plantilla y localizar a las personas» en el carril de Comunicación y «Autorizar gasto de emergencia y delegaciones» en el de Dirección
  • La operación en continuidad propiamente dicha: «Activar alternativas y procesos manuales», «Habilitar sedes alternativas y teletrabajo» e «Informar a clientes y grupos de interés», que son los pasos que distinguen la continuidad de la recuperación técnica
  • Un ciclo de seguimiento y una salida controlada: «Revisar la situación en intervalos pactados» alimenta «¿Volver a la operativa normal?», donde Todavía no lleva a «Prolongar las medidas de continuidad» y de vuelta a la siguiente revisión, y Volver encadena restablecer servicios y absorber el atraso, desactivar el equipo de incidentes, confirmar la vuelta al servicio, la revisión posterior y termina en «Actualizar el BIA y el plan de continuidad»

Cuándo usar esta plantilla

  • Estás redactando o revisando un plan de continuidad de negocio y necesitas una sola página que muestre quién decide qué y en qué orden, antes de que el plan se lea bajo presión
  • Queréis acordar de antemano la autoridad de activación y los umbrales de continuidad, incluido quién sustituye fuera del horario laboral, para no gastar la primera hora discutiendo si esto cuenta o no
  • Necesitas separar el plan de continuidad del procedimiento de recuperación ante desastres de TI, de modo que cada documento cubra su alcance y el traspaso entre ambos quede explícito
  • Vais a hacer un ejercicio de simulación: las dos decisiones, el bucle de revisión y los traspasos entre carriles os dan algo concreto que probar y que romper
  • Tienes que explicar a los responsables de área qué se espera de ellos durante una interrupción, en particular las alternativas manuales y la conciliación posterior
  • Estáis preparando una auditoría de continuidad o un cuestionario de resiliencia de un cliente que os pide enseñar un proceso documentado y con responsables

Cómo funciona

  1. Renombra los carriles con vuestra estructura real de respuesta

    Sustituye Equipo de gestión de incidentes, Responsables de área, Coordinador de continuidad, Comunicación y Dirección por los roles que existen de verdad: comité de crisis, jefe de emergencia, responsables de sede, un responsable de resiliencia, un directivo de guardia. En organizaciones pequeñas es habitual fundir el coordinador de continuidad dentro del carril del equipo de incidentes; borra un carril antes que dejarlo sin nadie dentro.

  2. Escribe los criterios y la autoridad de activación

    Abre «¿Activar el plan de continuidad?» y pon vuestra propia prueba: la interrupción prevista supera el tiempo objetivo de recuperación de una función crítica, o una sede o un proveedor quedan indisponibles más allá de un plazo pactado. Nombra a quien puede activar, nombra a su suplente y da una vía de contacto fuera del horario laboral. Un criterio de activación que necesita una reunión para interpretarse no se va a usar a las tres de la madrugada.

  3. Engancha vuestro análisis de impacto al paso de priorización

    «Priorizar funciones críticas según el BIA» vale exactamente lo que valga el análisis que hay detrás. Lista vuestras actividades críticas ordenadas por tiempo objetivo de recuperación y anota de qué depende cada una: personas, instalaciones, sistemas, datos y proveedores. Si las dependencias de una función son desconocidas, ese es el hueco al que debe apuntar el próximo ejercicio.

  4. Haz que las alternativas sean concretas y demostrables

    Sustituye «Activar alternativas y procesos manuales» por la alternativa concreta de cada función crítica, su límite de capacidad, cuánto tiempo aguanta y qué necesita preparado de antemano: formularios impresos, copias sin conexión de los datos clave, un límite de aprobación manual. Añade quién concilia los registros manuales cuando vuelvan los sistemas, porque el atraso acumulado es donde suelen aflorar los fallos de continuidad.

  5. Fija la cadencia de seguimiento y los criterios de vuelta

    Decide cada cuánto se dispara «Revisar la situación en intervalos pactados» (cada hora al principio, más espaciado según se estabilice) y qué evidencia exige «¿Volver a la operativa normal?»: capacidad restablecida, personas e instalaciones seguras, atraso cuantificado y con dueño. Volver sin criterios es la forma habitual de empezar una segunda interrupción.

  6. Ejercita el diagrama y publica después una versión aprobada

    Recórrelo con cada carril y corrige los pasos que la gente hace de verdad; después juégalo como simulacro de mesa con un escenario que no tenga nada que ver con TI, como el cierre de una sede o la caída de un proveedor. Anota lo que el ejercicio cambia, méteselo a «Actualizar el BIA y el plan de continuidad» y publica la versión acordada para que todo el mundo vea cuál es la revisión vigente.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre continuidad de negocio y recuperación ante desastres?

La continuidad de negocio mantiene la actividad en marcha durante una interrupción: personas, instalaciones, proveedores, clientes y alternativas manuales. La recuperación ante desastres restablece la tecnología: sistemas, aplicaciones y datos, medida con objetivos de tiempo y de punto de recuperación. La recuperación ante desastres es una capacidad que apoya la continuidad, no un sustituto de ella. Un plan de continuidad se activa por sucesos sin ninguna causa técnica, como un edificio indisponible o un proveedor crítico que falla, y hasta durante una caída de TI la pregunta de continuidad es cómo sigue operando el negocio mientras el equipo técnico trabaja. En este diagrama esa diferencia vive en «Activar alternativas y procesos manuales»: la restauración técnica está ocurriendo en otro sitio, con su propio procedimiento.

¿Quién decide activar el plan de continuidad de negocio?

Un rol con nombre y autoridad delegada, más un suplente para las horas en que esa persona no está. En este diagrama la decisión recae en el coordinador de continuidad aplicando criterios documentados, y el carril de Dirección autoriza inmediatamente después el gasto de emergencia y las delegaciones; muchas organizaciones sitúan la activación en un directivo de guardia o en un jefe de crisis. Importa menos el cargo que el hecho de que los criterios estén escritos antes del suceso y sean lo bastante objetivos para que una sola persona los aplique de noche. Activar es una decisión de negocio que cuesta dinero, pero el fallo más frecuente es activar tarde y perder las primeras horas en debate.

¿Qué son los umbrales de continuidad y de dónde salen?

Salen del análisis de impacto en el negocio. Para cada actividad crítica, el BIA registra cuánto tiempo puede estar interrumpida antes de que las consecuencias sean inaceptables (el periodo máximo tolerable de interrupción, también llamado caída máxima aceptable) y un tiempo objetivo de recuperación dentro de ese límite. Un umbral de continuidad convierte esas cifras en un disparador: si se espera que la interrupción supere el tiempo objetivo de recuperación de una actividad crítica, se activa el plan. Las entidades reguladas pueden tener un equivalente fijado desde fuera; la normativa europea de resiliencia operativa digital, por ejemplo, exige identificar las funciones esenciales y fijar tolerancias de impacto para ellas.

¿Cuánto tiempo deben durar las medidas de continuidad antes de volver a la normalidad?

Tanto como sigan sin cumplirse los criterios de vuelta, y por eso el diagrama hace un bucle en lugar de dar por supuesta una duración fija. «Revisar la situación en intervalos pactados» y «Prolongar las medidas de continuidad» existen porque las alternativas tienen fecha de caducidad: la capacidad de procesar a mano, las instalaciones temporales y la paciencia de todo el mundo se degradan, y el atraso crece mientras tanto. Aprieta la cadencia de revisión al principio y espáciala cuando el cuadro se estabilice, y trata la vuelta como una decisión que alguien firma, no como una deriva hacia las costumbres de siempre.

¿Usar esta plantilla nos hace conformes con la ISO 22301?

No. La ISO 22301 es la norma internacional de sistemas de gestión de la continuidad del negocio, y la conformidad depende del sistema entero (compromiso de la dirección, análisis de impacto y evaluación de riesgos, planes y procedimientos documentados, ejercicios y pruebas, evaluación del desempeño y mejora), no de un diagrama. Un mapa de proceso claro y con responsables apoya varios de esos requisitos y es evidencia útil en una auditoría o en un cuestionario de cliente, pero es un componente del sistema de gestión y no la prueba de que existe.

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Forma parte de estos paquetes

  • Plantillas de respuesta a incidentes (6 diagramas enlazados) — Seis diagramas enlazados con la escalera de escalado completa: gestión de incidencias, clasificación de severidad, respuesta de ciberseguridad, notificación de brechas de datos, recuperación ante desastres y continuidad de negocio.

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