La formación del Atlético de Madrid y el 4-4-2 de Simeone

El Atlético de Madrid juega con un 4-4-2 de Simeone: dos líneas compactas que se transforman en una defensa de cinco y un ataque por bandas asimétricas con centros hacia Alexander Sørloth.

El 4-4-2 de Diego Simeone defiende en dos líneas que se transforman en una defensa de cinco y después ataca por bandas asimétricas en busca de Alexander Sørloth por alto.

El Atlético de Madrid es la tercera potencia del fútbol español y el club con una identidad táctica más marcada entre los grandes del país. Diego Simeone, al frente desde diciembre de 2011, ha construido un equipo definido por la organización defensiva, el compromiso físico y la contundencia en transición, más que por el volumen de posesión. La campaña 2025/26 terminó con un cuarto puesto en La Liga y sesenta y nueve puntos, once derrotas, una final de la Copa del Rey y una semifinal de la Champions League. Su resultado más destacado fue una victoria en casa por 5-2 ante el Real Madrid en septiembre, con dos goles de Julián Álvarez.

Simeone dedicó la temporada a recuperar el 4-4-2 con el que se labró su reputación, tras años alternando entre una defensa de tres y un tridente ofensivo. Los fichajes de verano remodelaron la columna vertebral: Dávid Hancko llegó del Feyenoord y se asentó a la izquierda de la pareja de centrales, Matteo Ruggeri llegó del Atalanta para ocupar el costado izquierdo y Álex Baena se incorporó desde el Villarreal para aportar creatividad en ese lado. Marcos Llorente, reconvertido desde el centro del campo, disputó más partidos de liga que cualquier otro lateral del Atlético, mientras que el capitán Koke jugó treinta y cuatro, más que cualquier otro centrocampista rojiblanco.

Formación de Atlético de Madrid — pizarra táctica

Cómo se organiza el 4-4-2 del Atlético de Madrid

La estructura es un 4-4-2 con dos líneas de cuatro y casi ningún espacio entre ellas. Jan Oblak juega por detrás de una defensa formada por Matteo Ruggeri, Dávid Hancko, Robin Le Normand y Marcos Llorente; Álex Baena, Koke, Pablo Barrios y Giuliano Simeone componen la línea media de cuatro; Julián Álvarez y Alexander Sørloth encabezan el ataque. Sin balón, la línea de cuatro se repliega y Giuliano Simeone se cierra junto a Llorente, transformando la estructura en un 5-4-1 que concede duelos individuales en las bandas, pero casi nunca se rompe por el centro.

La salida comienza en los centrales. Hancko es quien tiene permiso para abandonar la línea conduciendo en vez de pasar en horizontal, y Le Normand se desplaza para cubrir el espacio a su espalda antes de que Koke tome el relevo como director del ritmo. Cuando la primera línea está cerrada, Oblak juega en largo hacia Sørloth, cuya altura convierte la vía directa en una alternativa real y no en una renuncia. Barrios es el más vertical de los dos centrocampistas centrales: protege por delante de Le Normand cuando el Atlético pierde el balón y conduce hacia el semiespacio derecho cuando lo conserva.

La amplitud es asimétrica. En la izquierda, Ruggeri mantiene la amplitud y Baena se mete en el semiespacio, por lo que el desdoblamiento procede del lateral y la creatividad, del interior; en la derecha, Giuliano Simeone permanece abierto y Llorente lo dobla por dentro, con Barrios llegando desde el centro para formar un tres contra dos en ese costado. El patrón de finalización es un centro hacia el espacio entre el central y el lateral del lado opuesto, donde Sørloth ataca el balón y Álvarez, que ha bajado desde la línea de ataque para iniciar la jugada, llega tarde.

Las unidades tácticas

  1. Portero

    En el campo: Jan Oblak

    Jan Oblak siguió siendo la primera opción y disputó treinta de los treinta y ocho partidos de liga, con Juan Musso cubriendo los otros ocho. Su valor para este equipo no reside tanto en actuar como líbero como en las dos cualidades que necesita un bloque bajo: detener disparos cuando llegan centros desde las bandas y ejecutar un primer pase largo y preciso que transforme una salida bloqueada en ganancia territorial. Su distribución hacia Sørloth es una vía deliberada, no un último recurso.

  2. Línea defensiva de cuatro

    En el campo: Matteo Ruggeri, Dávid Hancko, Robin Le Normand, Marcos Llorente

    La línea sobre la que se construyó la temporada. Hancko juega a la izquierda y es el defensa al que se permite avanzar con el balón; Robin Le Normand lo acompaña a la derecha, tras veintiocho partidos de liga, y cubre el espacio que deja Hancko. Ruggeri aporta altura y una plataforma para centrar en el costado izquierdo, mientras Llorente combina la defensa del uno contra uno con el recorrido del centrocampista que fue. Marc Pubill cubre tanto el puesto central como el derecho.

  3. Línea media de cuatro

    En el campo: Álex Baena, Koke, Pablo Barrios, Giuliano Simeone

    La línea trabaja de forma estrecha y bascula como una unidad. Koke marca el ritmo y rara vez abandona su zona; Barrios cubre el terreno por delante de los centrales y se incorpora al costado derecho cuando avanza el Atlético. Baena, fichado del Villarreal, se mete desde la izquierda para recibir entre líneas, lo que libera a Ruggeri por fuera. Giuliano Simeone aporta el recorrido que mantiene unida la estructura: presiona arriba y baja hasta la línea defensiva cuando esta se convierte en una defensa de cinco.

  4. Pareja de delanteros

    En el campo: Julián Álvarez, Alexander Sørloth

    Dos delanteros con funciones opuestas. Álvarez pasa buena parte del partido fuera del área: baja entre líneas para recibir perfilado e iniciar ataques que después él mismo finaliza. Sørloth disputó treinta y cinco partidos de liga, más que cualquier otro delantero del Atlético, y terminó como máximo goleador liguero del club con trece tantos; es la referencia aérea, el objetivo de los pases largos de Oblak y de los centros desde ambas bandas. Juntos forman la primera línea de presión.

Relaciones clave entre jugadores

Jan Oblak → Alexander Sørloth — Juega en largo hacia
Cuando los centrales no pueden conducir y el centro del campo no ofrece un ángulo de pase, Oblak omite ambas líneas. La altura de Sørloth transforma ese envío en un duelo que el Atlético puede ganar, en vez de una cesión de la posesión, y da tiempo al bloque para reorganizarse más arriba.
Matteo Ruggeri → Álex Baena — Dobla por fuera a
El instinto de Baena es meterse por dentro, por lo que la línea de banda izquierda corresponde a Ruggeri. El italiano avanza con altura y amplitud mientras Baena ocupa el semiespacio, lo que da al Atlético un dos contra uno ante un lateral aislado y la plataforma de centros de la que depende su ataque.
Matteo Ruggeri → Alexander Sørloth — Sirve centros a
La tarea de Ruggeri al doblar por fuera consiste en llegar a la línea de fondo y centrar, con una zona objetivo concreta: el espacio entre el central y el lateral del lado opuesto. Sørloth ataca ese hueco y su altura le permite ganar suficientes duelos como para repetir el patrón.
Dávid Hancko → Koke — Construye el juego a través de
La primera fase del Atlético pasa por el central izquierdo. Hancko conduce hacia el centro del campo en lugar de pasar en horizontal y, cuando atrae a un jugador que presiona, entrega el balón a Koke, que decide si la jugada continúa por fuera o en largo. Es la vía más serena del equipo.
Robin Le Normand → Dávid Hancko — Cubre
Cada paso que Hancko da fuera de la línea deja vacío el lado izquierdo del área, y Le Normand se desplaza para ocuparlo. Esa cobertura es lo que permite conducir el balón; sin un compañero que interprete el movimiento, toda la primera fase tendría que asumir menos riesgos.
Álex Baena → Julián Álvarez — Libera a
Baena recibe en el semiespacio izquierdo de espaldas a la banda y da el pase que libera a Álvarez entre el central y el lateral. Así, un equipo cuya vía principal es el centro dispone de una segunda entrada, por el espacio entre defensas y no por encima de ellos.
Koke ↔ Pablo Barrios — Rota con
Los dos centrocampistas centrales nunca avanzan al mismo tiempo. Koke marca el ritmo desde el centro mientras Barrios rompe hacia delante, y se alternan según se desplaza el balón, de modo que siempre queda uno por delante de los centrales. Johnny Cardoso ocupó el mismo puesto en quince partidos de liga.
Koke → Álex Baena — Cambia el juego hacia
La posesión controlada del Atlético mueve el balón en horizontal hasta que un lado se queda sin suficientes defensores. Koke es quien toma esa decisión, y el cambio hacia Baena es el desencadenante más habitual de la superioridad por la izquierda que se forma después con Ruggeri por fuera.
Pablo Barrios → Robin Le Normand — Protege
En cuanto se pierde la posesión, el primer movimiento de Barrios es hacia atrás, al espacio por delante del central derecho. Proteger esa zona impide que el contraataque llegue a Le Normand a toda velocidad y permite a la línea defensiva de cuatro replegar junta, en lugar de hacerlo de forma desordenada.
Pablo Barrios ↔ Giuliano Simeone — Crea superioridad en banda con
El 4-4-2 de Simeone ataca acumulando tres jugadores junto a una banda, y en la derecha el tercero es un centrocampista central. Barrios se suma a Giuliano Simeone y Llorente para crear la superioridad, y vuelve a toda velocidad a su posición de cobertura en cuanto se pierde el balón.
Giuliano Simeone → Marcos Llorente — Se retrasa junto a
El ajuste característico del Atlético. Cuando hay que proteger la ventaja, el centrocampista derecho baja a la línea defensiva junto a Llorente y la línea de cuatro se transforma en una defensa de cinco, formando un 5-4-1 que acepta los duelos individuales en las bandas porque se niega a dejar espacios por el centro.
Julián Álvarez ↔ Koke — Conecta el juego con
Álvarez pasa más tiempo entre líneas que dentro del área. Baja desde la pareja ofensiva para recibir de Koke, lo que da al Atlético una línea media de tres con balón sin desplazar a ningún otro jugador y convierte una primera fase bloqueada en un pase hacia delante.
Julián Álvarez ↔ Alexander Sørloth — Presiona con
Los dos delanteros activan la presión. Trabajan en pareja para cerrar el centro y dirigir el balón hacia un lateral, señal para que salte la línea del centro del campo. Ninguno persigue en solitario; el bloque solo avanza cuando los dos atacantes actúan juntos.

Fortalezas tácticas

  • Las dos líneas de cuatro se sitúan tan cerca que penetrar por el centro resulta casi imposible, y el bloque puede añadir un quinto defensa sin hacer sustituciones.
  • La transición es la principal vía de ataque y no una alternativa, por lo que una recuperación se convierte en cuestión de segundos en una superioridad de tres jugadores en la banda.
  • La amenaza aérea de Sørloth hace productivos los centros y la distribución en largo del portero, y ofrece al Atlético una ruta que no depende de jugar bien.
  • Las conducciones de Hancko fuera de la línea proporcionan a un equipo defensivo una salida de la presión de la que carecen la mayoría de los bloques bajos.
  • Los dos laterales atacan, pero su relación con el extremo es opuesta, por lo que las bandas plantean problemas distintos en un mismo partido.
  • Al bajar entre líneas, Álvarez crea una línea media de tres con balón sin modificar la formación.

Debilidades tácticas

  • Ceder deliberadamente duelos individuales en las bandas exige mucho a los laterales y, ante los mejores ataques, el bloque aun así se rompió: el Atlético perdió 0-4 contra el Arsenal y 1-5 ante el Villarreal.
  • Barrios disputó veintitrés de los treinta y ocho partidos de liga, y ningún otro centrocampista ofrece la misma combinación de cobertura y recorrido hacia delante cuando no está en el equipo.
  • La posesión suele ser horizontal en vez de progresiva y, cuando los centrales no pueden conducir, el equipo recurre a balones largos que ceden la posesión con la misma frecuencia con la que ganan territorio.
  • Los goles se concentran en la pareja ofensiva: los trece tantos de Sørloth en liga y los ocho de Álvarez contrastan con los dos de Baena en veintisiete partidos ligueros desde el centro del campo.
  • Once derrotas en una liga de treinta y ocho jornadas, junto con una semifinal de la Champions League, apuntan a una estructura más adecuada para frustrar a rivales fuertes que para superar a los débiles.

Rasgos tácticos característicos

Dos líneas de cuatro que se convierten en cinco
La identidad defensiva del Atlético no es tanto un sistema como una disciplina: la línea media de cuatro y la línea defensiva de cuatro se sitúan a pocos metros y basculan juntas. Cuando aumenta la presión, Giuliano Simeone baja junto a Llorente y la estructura se transforma en un 5-4-1. La concesión es deliberada: se aceptan duelos aislados en las bandas para que no se abra ningún espacio entre los centrales.
El central que abandona la línea
Mientras la mayoría de los bloques bajos pasan en horizontal, Hancko tiene permiso para salir de la línea con el balón. Su conducción atrae a un centrocampista rival y abre el pase hacia Koke; el desplazamiento de Le Normand para cubrir el espacio libre permite asumir el riesgo. Es una pequeña licencia dentro de una primera fase conservadora, no una conversión al fútbol de posesión.
Bandas asimétricas
Los dos costados se construyen a partir de instrucciones opuestas. En la izquierda, Baena se mete en el semiespacio y Ruggeri lo dobla por fuera, así que la amplitud procede del lateral. En la derecha, Giuliano Simeone mantiene la línea de banda y Llorente lo dobla por dentro, por lo que la amplitud procede del extremo. Barrios se suma al lado en el que está el balón, lo que convierte la superioridad de tres jugadores en la forma habitual de atacar del Atlético.
Una pareja ofensiva con funciones opuestas
Álvarez y Sørloth no forman una pareja convencional. Sørloth permanece arriba como referencia aérea, objetivo de los pases largos de Oblak y de los centros desde ambas bandas, y superó en goles ligueros a todos sus compañeros. Álvarez baja de la línea para recibir perfilado, por lo que la pareja ofrece a la vez una vía directa y una conexión entre el centro del campo y el ataque.
Presionar en pareja, no en masa
El Atlético no presiona con todo el equipo. Los dos delanteros cierran juntos el centro y orientan el balón hacia un lateral, y solo entonces salta la línea del centro del campo. Es un desencadenante de menor desgaste que las presiones de un tridente ofensivo empleadas en otros equipos, y depende de que ambos delanteros se muevan al mismo tiempo; cuando uno persigue solo, el rival supera el bloque con facilidad.

Hazla tuya

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Preguntas frecuentes

¿Con qué formación juega el Atlético de Madrid?

El Atlético de Madrid juega con un 4-4-2 bajo la dirección de Diego Simeone, sistema que recuperó durante 2025/26 después de varias temporadas utilizando una defensa de tres y un tridente ofensivo. Sin balón se transforma en un 5-4-1 cuando el centrocampista derecho se incorpora a la línea defensiva.

¿Quién juega en el centro del campo del Atlético de Madrid?

En 2025/26, la línea media de cuatro estuvo formada por Álex Baena a la izquierda, Koke y Pablo Barrios en el centro y Giuliano Simeone a la derecha. Koke disputó treinta y cuatro partidos de liga y Giuliano Simeone treinta y uno, más que cualquier otro centrocampista del Atlético; Johnny Cardoso y Thiago Almada entraron en la rotación.

¿Por qué defiende tan atrás el Atlético de Madrid?

El bloque bajo es una elección, no un síntoma. Simeone cede territorio para mantener compactas por el centro las dos líneas de cuatro y después atacar en transición. En 2025/26, esto trajo once derrotas en liga y un cuarto puesto, pero también una victoria por 5-2 ante el Real Madrid y una semifinal de la Champions League.

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